lunes, 1 de noviembre de 2010
Sóc a casa, mon pare és allà al fons de l'aeroport fart d'esperar-me. Però val la pena. Després com sempre la iaia, el berenar, la ullada al frigorífic per veure que a casa tot és com sempre. Un sopar junts fora, on siga, poder veure ma mare en front, mon pare al seu costat, mon germà al meu... I això, només això, sense res més que l'envolte, em fa tan feliç...
M'estime el meu lloc al món, m'estime la meua familia allà i un poc de temps per respirar profund i pensar que sí, que sóc a casa amb els meus.
Retrobar els amics. Les paraules d'uns quants que et sorprenen amb la seua estima, l'emoció que tot és igual després d'un temps. I per què no hauria de ser-ho? Hi és també la ignoràcia d'altres, que un cop et van estimar des de tan endins i que ara ni tan sols l'abraçada per acomiadar-te te la fan amb amor. És el món així, amb gent que ve i se'n va, ple d'emocions que t'omplin i fan relliscar una llàgrima quan t'alces i penses que fins i tot ets feliç. Tu ho has intentat.
Acceptes i estimes, mires endavant i endarrere amb el somriure de sempre, amb les mans i el cor diposats, i a vegades... ens en sortim.
jueves, 14 de octubre de 2010
domingo, 3 de octubre de 2010
Escoltant endins
Oh musiqueta que sona, que els cors i l'ànima fas dansar junts, fes d'aquest món un ball continu i sensual.
jueves, 30 de septiembre de 2010
Y qué?
Y qué si un subgrupo de la sociedad me ofrece un trío? Y qué si de repente a pesar de mis ganas me entra el temor y me voy a casa debajo de mis acojedoras sábanas a escribir estas pocas palabras inconexas? La sociedad es demasiado exigente para la calidad de lo que ofrece. El tiempo a dedicar siempre me parece demasiado grande comparado con lo que en promedio tu alrededor te ofrece. La presión social es algo que puede llegar a pesar mucho, desviarte de tu yo mientras buscamos un tú o un ellos que formen el escenario en el que representar tu vida y el público que observa, que aplaude, que abuchea, que ama, que odia... Y esa búsqueda podría ser infinita si no apreciamos unas pocas cosas:
No existe el amigo de tu vida, sólo una nube difusa de gente que te acompaña en un deltaté haciedote feliz por entonces. No existe el amor perfecto, sólo aquel que por un tiempo te comprende y te da el sexo que satisface tus gustos y deseos. Ni si quiera existe el tiempo perfecto, sólo una penosa superposición de momentos que no tienen otro remedio que formar una vida, que casualmente es la tuya y que representas de forma torpe e imprecisa.
Sin embargo en ese pequeño lapso de tiempo somos nosotros los que debemos elegir qué amigos y qué amor imperfecto nos debe acompañar, somos nosotros los que debemos decidir si un trío un dueto o un singlet se ajustará en nuestro timetable. Somos nosotros los que decidimos, y esa elección a la vez que nos da libertad nos restringe con lo pesado de su responsabilidad. Pero al igual que no podemos pararnos en el escenario de otro como meros espectadores, no podemos aletear de forma indefinida en busca de infinitos actores de nuestra vida o de los actores perfectos. Nuestra actuación ha ser primaria en nuestra historia; secundaria, sabia y ágil en la de algunos otros; inexistente en la de la mayoría...
domingo, 29 de agosto de 2010
Shiny happy people...
Ayer fue un gran día, me dejé las llaves en casa a las 9 de la noche, con mochila del gimnasio en mano, con compañera de piso de rodaje a 2h de casa, y un móvil como única arma con la que afrontar la situación. Así es que llamé a mi madre, no para llorar, sino para reirme un rato. Esperé en el rellano de la portería mientras el tlf de mi compañera de piso sonaba sin respuesta. Entonces me acordé de los vecinos, esos que conocí un día mientras nos bebíamos unos whiskys, y subí. Me quedé allí mientras mi compañera me conseguía unas llaves con las volver a entrar. No fue muy larga la espera. La mochila quedo preparada para la sesión de gym de hoy.
Hoy mientras limpio veo como una de las habitaciones que tenía un candado lo tiene abierto y recuerdo que ayer al entrar encontré algo en la casa que me sonaba raro. Sí, parece ser que esto es como Hostal Royal Manzanares, la gente entra y sale a sus anchas. Luego una vuelta por la playita, y de vuelta a casa a cenar y ducha. Pero justo un dt (t=tiempo) antes de meterme a la ducha me llama una amiga, con lo cual mi pastilla "Honey, I just washed the kids" de Lush a punto de estrenar cae al suelo al coger el teléfono, la cual admiro pensando en el momento en que mi piel huela tan bien. Me siento en la butaca, sigo hablando, hasta que mis ojos interceptan un ser animado andando hacía mí por el pasillo. Me cuesta reconocer que es una rata debido a su gran semejanza a un conejo de indias si en tamaño se refiere. Pego un brinco, la rata corre y entra en la habitación que mi futura compañera de piso se dispone a ocupar mañana (tras un viaje desde Bruselas). Mi amiga me dice por teléfono que lo más sensato es cerrar la puerta, así es que eso hago. En mi asombro por el descubrimiento, me despido y llamo a mi madre, gran recurso aunque sea desde 500km de distancia. Nos reimos un rato pensando en mi sábado con una cita con una rata, cuelgo. Bueno, tras el shock ahora toca la ducha, sin embargo... el jabón ya no está en el comedor. Ni en el comedor ni en ningún sitio. Hoy me direis que estoy loca, pero como mañana al sacar la rata del cuarto sólo quede el papel de mi jabón, ¡juro que la mato!
jueves, 12 de agosto de 2010
El retorno
fundirme en la roca, enrollada sobre mí misma, sobre mis lágrimas, sobre mis palmas, abiertas a la vida, sintiendo el frío del lecho...
el aire me seque las lágrimas, la piel, la sien...
la lluvia recuerde el reguero de mis llantos, mis huellas sobre él...
el fuego quede inadvertido de mí, de ti...
tú vuelvas a mí, tus dedos alineados sobre los que fueron míos, fríos ahora, secos...
la lluvia recuerde el reguero de mis llantos, mis huellas, los tuyos, las tuyas...